| Uno
de los objetivos de la conquista y colonización española
en América fue la evangelización de los pueblos indígenas.
Los sacerdotes de la Compañía de Jesús, abocados
a la evangelización, fundaron 30 pueblos: siete en Brasil,
ocho en Paraguay y quince en Argentina, de los cuales doce estaban
en el territorio de la actual provincia de Misiones, Argentina.
En la actualidad, seis ruinas de las antiguas reducciones conforman
el Circuito Internacional de las Misiones jesuíticas, que
constituyen el nuevo destino y uno de los mayores atractivos turísticos
de la región, una excelente propuesta para un viaje alucinante
a través de las raíces de América, donde se
podrá entrar en contacto directo con la experiencia que aún
late viva en las piedras y en el paisaje de los conjuntos jesuíticos.

San
Ignacio Miní, Nuestra Señora de Loreto, Santa Ana
y Santa María la Mayor son el testimonio de los treinta pueblos
de las Misiones Jesuítico Guaraníes; en cada una de
sus piedras habita el espíritu de una fecunda unión
de culturas, la hispana y la guaraní, en una simbiosis que
deslumbró al mundo y que se mantiene vigente, con una riqueza
cultural que comparten la Argentina, Brasil y Paraguay.
Los hombres cultivaban la tierra
(mandioca, batata, azúcar, maíz, yerba mate ), las mujeres tejían
en sus telares y los más chicos iban a la escuela donde aprendían
escritura, música, lectura, religión y aritmética. El cultivo de
la yerba mate era esencial en las economías de las misiones jesuíticas
ya que se trataba de un producto de comercialización y exportación.
La vida de
las 30 misiones que florecieron entre el siglo XVII y mediados
del XVIII puede rastrearse e imaginarse entre las ruinas de San
Ignacio, Loreto, Santa Ana, Santa María y San Javier.
San Ignacio Miní, la mejor preservada,
conserva vestigios de las habitaciones, la plaza principal, la cocina,
los claustros, el cementerio, la iglesia y del fuerte intercambio
cultural entre guaraníes y jesuitas.
En 1768, los jesuitas fueron expulsados.
Los españoles que se hicieron cargo de las misiones no lograron
entenderse con los aborígenes. La destrucción de los incendios,
el abandono y el exilio de los guaraníes dejaron a las misiones
en manos de la desolación.
1)
RUINAS DE SAN IGNACIO MINÍ :
Las Ruinas de la Misión de San Ignacio
Miní se encuentran ubicadas en pleno centro de la localidad de San
Ignacio, a una distancia de 60 Km de la ciudad de Posadas, capital
de la Provincia de Misiones, por la Ruta Nacional N' 12.

Esta Reducción Jesuítica fue Fundada
en el año 1610 en el Guayrá ( Brasil ) por los Padres José Cataldino
y Simón Maceta, la Reducción de San Ignacio Miní, se traslado a
Paranaimá en 1655, como consecuencia de las invasiones de los bandeirantes
o mamelucos ( cazadores portugueses de esclavos ) ; en mayo de 1695
fue nuevamente trasladada al actual lugar. Se la denominó San Ignacio
Miní para distinguirla de la de San Ignacio Guazú fundada con anterioridad
Luego de fundarse por segunda vez
a la margen derecha del arroyo Yabebirí (agua de las rayas)
afluente del Río Paraná, pasa a ubicarse definitivamente
a 3.500 mts. del mismo lugar en el año 1696; donde comienza
su etapa de consolidación. Al igual que las demás
reducciones, los paraguayos la destruyeron en 1817. Las ruinas fueron
restauradas en forma total en la década de 1940, situación
que permite apreciar hoy, con notable exactitud, el trazado urbano
de la reducción.
El primer paso para el asentamiento
de un pueblo fue elegir una llanura extensa como para permitir el
trazado ordenado de la reducción y posteriormente aplicar
el proyecto del trazado urbanístico denominado "Damero"
o cuadricular, que consistía en tener un eje principal llamado
plaza de armas, que era un patio amplio y rectangular delimitado
por algunos edificios importantes como el Cabildo y la Iglesia y
siguiendo en el mismo orden las viviendas de los aborígenes,
los almacenes, los talleres, la vivienda de los padres, el colegio,
los hospitales, cementerio, etc.
El trazado urbano de esta misión
es similar al de las demás reducciones jesuíticas, contando con
una plaza central, la Iglesia, la casa del padre jesuita, el cementerio,
las viviendas, el cabildo y la capilla.
Esta distribución se puede apreciar
aún hoy en los restos de gruesos muros de asperón rojo, material
utilizado para su construcción.
Para esta etapa en San Ignacio Miní,
se utilizaron para la construcción piedras de sedimento extraídas
de las canteras del Paraná y rocas volcánicas transportadas
por carretones y bueyes. Otro elemento importante lo constituyó
la madera principalmente dura como el lapacho, urunday, quebracho
y el cedro que sirvió para todo tipo de trabajos que debían
pintarse o dorarse, también retablos y cualquier tipo de
tallas.
En cuanto a las viviendas, eran
uniformes, los pabellones divididos entre 6 a 12 habitaciones de
5x5 mts. cada cual abastecía a una familia con el techo y
galerías alrededor; el piso de cerámicas constituidas
de barro cocido y moldeadas con maderas. Entre cada pabellón
quedaba un espacio considerable utilizado como calles que generalmente
confluían en la plaza central. Por otra parte, el templo
se levantaba como un imponente edificio hacia el lado sur de la
plaza, cabe destacar que era lo primero que se montaba luego de
la diagramación del pueblo. Esta construcción tiene
una dimensión de 74 mts. de largo por 24mts. de ancho, 15
mts. de cumbre, el obside de 4,70 mts. y con un cimiento regular
de 3,50 mts. sobre el cual se apoyaban las paredes que llegaban
a una altura de mts.
La estructura del techo se asentaba
sobre una doble fila de columnas de piedras en su interior, además
de las columnas de maderas incrustadas sobre las paredes, complementándose
con la ornamentación, que consistía en la capilla
del baptisterio y sobre ésta el campanario, sus cuatro confesionarios
los tres altares con sus diversas imágenes, en el altar mayor
se encuentra el emblema de la compañía y más
arriba una cruz hecha en hierro, la antesacristía, la sacristía
y los muebles de madera.
El cementerio del pueblo se encontraba
contiguo al templo, donde reposaban los fallecidos naturalmente,
cabe mencionar que a los Jesuitas por una cuestión de costumbre
los reposaban en el altar mayor. En un ángulo del cementerio
se hallaba el Coty guazú (pieza mayor) destinados a los desprotegidos
de la misión. Hacía el ala este del templo estaba
el patio de los padres con su púlpito encuadrado por el colegio
y viviendas de los padres, la mayordomía, los talleres y
extendiéndose hacia el sur el huerto Jesuítico.
En la actualidad se mantiene en
mejor estado de conservación gracias a importantes trabajos de restauración
que se llevaron a cabo en la misma.
En su época de mayor apogeo ésta
Misión llegó a contar con más de 3.300 habitantes y su estrecha
relación con el río Paraná le permitió mantener un constante intercambio
con las otras reducciones.
Las Ruinas Jesuíticas de la Misión
de San Ignacio Miní fueron declaradas Patrimonio Mundial de la Humanidad
por la UNESCO en el año 1984. Completando el conjunto de las ruinas
y a modo de soporte se encuentra el centro de interpretación de
la cultura Jesuíta-Guaraní. También y en el predio de la plaza central
de la Ruina se ofrece el espectáculo de Luz y Sonido en donde se
plantea un relato didáctico de la experiencia de vida en las misiones
desde sus inicios hasta la expulsión en 1768.
2-
RUINAS DE LORETO:
Las Ruinas de la Misión de
Nuestra Señora de Loreto se encuentran ubicadas
en la localidad de Loreto a dos kilómetros de la Ruta Nac. Nro.12
y aprox. 50 Km de la ciudad de Posadas (capital de la provincia
de Misiones , Argentina ).
Esta Misión fue fundada en el año
1632 por los Padres José Cataldino y Simón Masseta, pero tomó su
última ubicación en 1686 después de varios traslados y donde
hoy están los restos ; siendo uno de los pueblos jesuíticos
más importantes por su gran producción de lienzos y yerba mate y
por haber contado con la primer imprenta de la época, en la cual
se escribieron numerosos libros, muchos de ellos en el idioma Guaraní.
Entre las principales explotaciones
se encontraban los yerbales naturales que se ubicaban, frente a
la desembocadura del Río Iguazú. Junto a otras reducciones
constituyo estancias ganaderas en cercanías del Ibera.
La vía de comunicación
de estas producciones era el Río Paraná y camino terrestre
que partían de Corpus. Otras actividades económicas
eran artesanías y lienzos; a partir de 1750 comienzan a explotar
el arroz.
En 1731 llegó a contar con
7000 habitantes. Luego de la
expulsión de los Jesuitas se sucedieron varios saqueos e incendios
lo que produjeron la migración de sus habitantes y el avance de
la selva., quedando poco testimonio de esta reducción en la actualidad.
La
Imprenta
En
1633 el P. Ferrusino llega a Roma con un postulado donde pedía
oficialmente una imprenta y un hermano impresor, de ahí en
adelante el pedido fue insistente. Juan Bautista Neumann y José
Serrano fueron los creadores de la imprenta, realizados con madera
de la zona, estaño y plomo. El primer libro impreso fue el
Martirologio Romano en 1701, y en 1705 la Diferencia entre lo Temporal
y Eterno. Se cree que la segunda Obra fue "Flos Santorun"
realizado por Serrano. Esta imprenta era trasladada hacia otras
reducciones.
El
trabajo de imprimir cesó entre 1730 y 1747., desconociéndose
el motivo. Supuestamente por el costo del papel que se traía
de Europa o por que los libros eran editados en Guarani, entonces
la corona decide quitarles la licencia.
El
templo de Loreto
Tenia
75 varas de largo y 30 de ancho, con tres naves crucero, naranja
y presbítero, paredes de piedra, techo de madera con tejas
y forradas de dorado desde el crucero hasta el Altar Mayor.
En
este templo fue sepultado el P. J. (Padre Jesuita) Ruiz de Montoya.
En
1939 fue declarado Monumento Histórico Nacional y
declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en el año 1984.

2- RUINAS
DE LA MISIÓN DE NTRA. SRA. DE LORETO:
Localidad
de Loreto, Provincia de Misiones, Argentina.
3- RUINAS DE SANTA
ANA:
Las Ruinas de
la Reducción de Santa Ana se encuentran ubicadas en la localidad
de Santa Ana a 700 mts. de la Ruta Nac. N' 12 y a 40 Km. de la ciudad
de Posadas.
Fue
fundada en 1633 en el actual territorio Riograndense, sobre la cabecera
de Yacui en las Sierras del Tape (actualmente Brasil), por el Padre
Ignacio Martínez, acompañado por el Padre Cristóbal
de Mendoza, asesinado por las "bandeiras Paulista". Como
consecuencia de la acción arrasadora de los bandeirantes,
en 1637 debieron emigrar 2.000 guaraníes de la primitiva
reducción con los padres Romero y Agustín Contreras
. Después de unos años de temporáneo asentamiento
en el Alto Paraná, sus pobladores se afincaron definitivamente
en el actual emplazamiento, en 1660, donde hoy queda sus vestigios.
En la época
de la expulsión de los Jesuitas contaban con 4.344 habitantes.
En el Altar
Mayor del templo fueron sepultados los jesuitas notables, Ignacio
Aquilino, 1672, Enrique Matheis en 1729, Inocencio Herbert en 1763
y Hermano Brasaneli en 1728.
A pesar del avance de la selva, se
puede apreciar la plaza central, la Iglesia, las viviendas, los
talleres y el cementerio, el cual luego fue utilizado, por los primeros
pobladores de la localidad de Santa Ana.
También se observan lo que fue la
estructura productiva de esta reducción, sus aguadas, solares, huerto
y sistema de riego escalonado.
Las ruinas fueron declaradas Patrimonio
Mundial por la UNESCO en el año 1984.

3- RUINAS
DE LA MISIÓN DE SANTA ANA: Localidad de Santa Ana, Provincia de
Misiones, Argentina.
4- RUINAS DE SANTA
MARÍA
Las Ruinas de la Misión de Santa
María La Mayor se encuentran ubicadas en la Colonia Santa María,
Dpto. Concepción, Provincia de Misiones, Argentina. Se accede a
ellas a través de la Ruta Provincial N°2, desde San Javier pasando
por Itacaruaré o bien desde Concepción de la Sierra.
La
reducción de Santa María es el único conjunto
jesuítico de la costa occidental de río Uruguay que
conserva restos arquitectónicos. Santa María la Mayor
exhibe muros de gran porte y excelente resolución técnica.
En la periferia están los restos de capillas, tajamares,
zanjas y caminos.
Es
notable el estado de conservación de los restos de la residencia,
los talleres y del templo provisorio, ya que el original se destruyó
por un incendio a principios del siglo XIX.
Esta Reducción fue Fundada en el
año 1.626,
cerca de la actual ciudad de Foz de Iguazú, en el Brasil,
durante el proceso de destrucción
de los pueblos por las malocas paulistas, lo que provocó que el
pueblo se traslade a su actual asentamiento en el 1.637; se trataba
de uno de los núcleos más pequeños, y estaba en plena etapa de consolidación
cuando sobrevino la expulsión de los jesuitas en el 1.767.
La Iglesia es reducida y se presume
que los sacerdotes tenían intención de construir una iglesia nueva
a escala mayor, con el crecimiento de la población.
Los muros de la residencia de los
religiosos, los talleres artesanales y el colegio, están bastante
conservados, a pesar del paso de los años, el avance de selva y
la caída de varios árboles.
La existencia de una secuencia de
plazas y plazoletas es una particularidad única en relación al modelo
urbano de las demás reducciones.
4- RUINAS
DE LA MISION DE SANTA MARIA LA MAYOR:
Localidad
de Concepción de la Sierra, Provincia de Misiones, Argentina.
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